LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) – DIECISIETE

LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) DIECISIETE No me digas que los españoles son envidiosos y quijotes, o que los árboles dan sombra, sino que dime más bien que la envidia estimulada por Carmen no deja pensar a su cuñado Pedro en su madurez; que mi amigo Juan, espoleado por la lectura y contemplación de tantos… Seguir leyendo LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) – DIECISIETE

LA CREACIÓN DEL INSTANTE
(MEMORIAS)

SIETE

Besos varoniles, de los que salen de lo hondo del corazón y explotan chispeantes, suaves y alegres en armonía luminosa de color en toda tu piel joven de mujer, especialmente en tus labios dulces y en tus ojos cariñosos que como sabes son siempre el espejo de tu alma radiante.

El rojo de aquellas velas enrojece el pensamiento queriendo descubrir tantos rincones de amor que son también de dolor.

En el trono de tu querer soberano quiero estar siempre arrodillado contemplando mares y soñando imperios.

¡Cuántas locuras hacemos desnudos encendiendo amores e incendiando altares!

El café con leche matinal, al acariciar la reciedumbre dormida, despierta el afán de aventura heroica cotidiana.

Partida de mus en La Zenia alicantina que, recordando al padre, descubre en la picardía ingenua la valía y madurez del hijo quinceañero.

La multitud de la descendencia, multiplicada a través de los siglos, hace pensar en la verdad del hombre de las mil caras.

Aquel vestido rosa de la alegría, con el que muchas veces te veo en el recuerdo, viste tu cuerpo cada mañana con terciopelo multicolor.

Cuando la debilidad, casi total, se apropia de mí, no quiero abandonar el camino de la paz sino pensar mejor y recordar que, sin saber cómo, en lo más débil se encuentra la fortaleza más vigorosa.

En el parking, casi solitario, de aquel pequeño supermercado, donde se contempla El Abajón, renové esta tarea amable de escribir pensando, sabiendo que bien puede dar sentido a una vida que se escapa tantas veces en minucias urgentes e inútiles.

LA CREACIÓN DEL INSTANTE
(MEMORIAS)

BILL GATES Y LA INFORMÁTICA

BILL GATES Y LA INFORMÁTICA Una noticia sin apenas importancia sobre Bill Gates me trajo a la memoria hace ya un tiempo muchos aspectos y nuevos matices de las aportaciones del gran economista de la Escuela Austriaca Von Mises. La potencialidad de las sugerencias austriacas en la nueva sociedad cultural, del conocimiento y la telemática,… Seguir leyendo BILL GATES Y LA INFORMÁTICA

Para los austriacos la concepción subjetivista consiste en el intento de construir la Ciencia Económica partiendo siempre del ser humano real de carne y hueso, considerado como actor creativo y protagonista de todos los procesos sociales. Por eso, para Mises, “la teoría económica no trata sobre cosas y objetos materiales; trata sobre los hombres, sus apreciaciones y, consecuentemente, sobre las acciones humanas que de aquéllas se deriven. Los bienes, mercancías, las riquezas y todas demás nociones de la conducta, no son elementos de la naturaleza, sino elementos de la mente y de la conducta humana. Quien desee entrar en este segundo universo debe olvidarse del mundo exterior, centrando su atención en lo que significan las acciones que persiguen los hombres.” 

Ludwig von Mises, La acción humana: Tratado de economía, 5ª edición española traducida por Joaquín Reig Albiol y publicada con un “Estudio Preliminar” de Jesús Huerta de Soto, Unión Editorial, Madrid, 1995, (6ª. ed., 2001), pp. 111-112.

Más adelante, en la p. 169, Mises añade, en la misma línea, que “la producción no es un hecho físico, natural y externo; al contrario, en un fenómeno intelectual y espiritual”.

Jesús Huerta de Soto,  Nuevos Estudios de Economía Política, Nueva Biblioteca de la Libertad, 30, Madrid, Unión Editorial, S.A., 2002,  p. 27.