CANTAR DE LOS CANTARES


Capítulo 1

1 El Canto más hermoso, de Salomón.

[La Amada]
2 ¡Que me bese ardientemente con su boca! Porque tus amores son más deliciosos que el vino;
3 sí, el aroma de tus perfumes es exquisito, tu nombre es un perfume que se derrama: por eso las jóvenes se enamoran de ti.
4 Llévame contigo: ¡corramos! El rey me introdujo en sus habitaciones: ¡gocemos y alegrémonos contigo, celebremos tus amores más que el vino! ¡Cuánta razón tienen para amarte!
5 Soy morena, pero hermosa, hijas de Jerusalén, como los campamentos de Quedar, como las carpas de Salmá.
6 ¡No se fijen en mi tez morena: he sido tostada por el sol. Los hijos de mi madre se irritaron contra mí, me pusieron a cuidar las viñas, ¡y a mi propia viña no la pude cuidar!
7 Dime, amado de mi alma, dónde llevas a pastar el rebaño, dónde lo haces descansar al mediodía, para que yo no ande vagando junto a los rebaños de tus compañeros.

[Coro]
8 Si tú no lo sabes, ¡la más bella de las mujeres! sigue las huellas del rebaño y lleva a pastar tus cabritos junto a las cabañas de los pastores.
[El Amado]
9 Yo te comparo, amada mía, a una yegua uncida al carro del Faraón.
10 ¡qué hermosa son tus mejillas entre los aros y tu cuello entre los collares!
11 Te haremos pendientes de oro, con incrustaciones de plata.

[La Amada]
12 Mientras el rey está en su diván, mi nardo exhala su perfume.
13 Mi amado es para mí una bolsita de mirra que descansa entre mis pechos.
14 Mi amado es para mí un racimo de alheña en las viñas de Engadí.
 
[El Amado]
15 ¡Qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa eres! ¡Tus ojos son palomas!

[La Amada]
16 ¡Qué hermoso eres, amado mío, eres realmente encantador! ¡Qué frondoso es nuestro lecho!
17 Las vigas de nuestra casa son los cedros y nuestro artesonado, los cipreses.

BIBLIA UNIVERSAL
Amanecer-2-X

NUEVO TESTAMENTO

Amanecer-2-X

SANTOS EVANGELIOS

Amanecer-2-X

EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO – CAPÍTULO 1
Chapter 2– Chapter 3 – CAPÍTULO 4 Chapter 4 – CAPÍTULO 5 CAPÍTULO 6 – Chapter 6 Chapter 7 – Chapter 8Capítulo 9  Chapter 9 Chapter 10 – Chapter 11 – Chapter 12 – Chapter 13 Chapter 14 Chapter 15 Chapter 16  – Chapter 17 – Chapter 18 – Chapter 19Chapter 20 Chapter 21CAPÍTULO 22CAPÍTULO 23Chapter 23 CAPÍTULO 24Chapter 24CAPÍTULO 25Chapter 25Chapter 26Chapter 27

Amanecer-2-X

Sain Mark

EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS

Saint Mark – Chapter 1
Chapter 2Chapter 3Chapter 4 – Chapter 5 – Chapter 6 – Chapter 7Chapter 8Chapter 9Chapter 10Chapter 11 – Chapter 12Chapter 13Capítulo 13 – Chapter 13Chapter 14Chapter 15 Capítulo 16Chapter 16

Amanecer-2-X

saint-luke

EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS

EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS – CAPÍTULO 1
Chapter 1 – Capítulo 2Chapter 2Chapter 3 Capítulo 4Chapter 4 Capítulo 5 Chapter 5Chapter 6CAPÍTULO 7Chapter 7Capítulo 8  Capítulo 9Chapter 10Capítulo 11 Chapter 11Chapter 12Chapter 13Chapter 14Capítulo 15Chapter 15Capítulo 16Chapter 16Chapter 17Chapter 18Chapter 19Chapter 20Chapter 21Chapter 22 Chapter 23 – Chapter 24

Amanecer-2-X

EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN

Introduction – EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN – CAPÍTULO 1 
Chapter 1 – Chapter 2 – Chapter 3 – Chapter 4 – Chapter 5 – Capítulo 6 – Chapter 6 – Chapter 7 – Chapter 8 – Chapter 9 – Chapter 10 – Chapter 11 – Chapter 12 – Chapter 13 – Chapter 14 – Capítulo 15 – Chapter 15 – Capítulo 16 – Chapter 16 – Capítulo 17 – Chapter 17 – Chapter 18 – Capítulo 19 – Chapter 19 – Capítulo 20 – Chapter 20 – Capítulo 21 – Chapter 21

Amanecer-2-X

Acts

ACTS

HECHOS DE LOS APÓSTOLES – CAPÍTULO 1 – ACTS OF THE APOSTLES – Chapter 1
Acts – Chapter 1 – Chapter 2Chapter 3Chapter 4Chapter 5Chapter 6Chapter 7Chapter 8Chapter 9Chapter 10 ´– Chapter 11Chapter 12 Chapter 13Chapter 14Chapter 15Chapter 16Chapter 17Chapter 18Chapter 19Chapter 20Chapter 21Chapter 22Chapter 23Chapter 24Chapter 25Chapter 26Chapter 27Chapter 28

Amanecer-2-X

New Testament Letters

Amanecer-2-X

CARTA A LOS ROMANOS 

Romans

Saint Paul

1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9.
10. 11. 12. 13. 14. 15. 16.

Amanecer-2-X

PRIMERA CARTA A LOS CORINTIOS 

1 Corinthians

1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9.
10. 11. 12. 13. 14. 15. 16.

Amanecer-2-X

SEGUNDA CARTA A LOS CORINTIOS 

2 Corinthians

1. 2. 3. 4. 5. 6. 7.
   8. 9. 10. 11. 12. 13.  

Amanecer-2-X

CARTA A LOS GALATAS 

Galatians

Galatians

1. 2. 3. 4. 5. 6.

Amanecer-2-X

CARTA A LOS EFESIOS

ephesians

Ephesians – IntroductionCARTA A LOS EFESIOS – CAPÍTULO 1 – EPHESIANS – CHAPTER 1Ephesians – Chapter 1Ephesians – Chapter 2Ephesians – Chapter 3CARTA A LOS EFESIOS. CAPITULO 4Ephesians – Chapter 4Ephesians – Chapter 5Ephesians – Chapter 6

Amanecer-2-X

CARTA A LOS FILIPENSES  

Philippians

1. 2. 3. 4.

Amanecer-2-X

CARTA A LOS COLOSENSES 

Colossians

Colossians

1. 2. 3. 4.

Amanecer-2-X

PRIMERA CARTA A LOS TESALONICENSES

1_thessalonians

1 Thessalonians – IntroductionChapter 1Chapter 2Chapter 3Chapter 4Chapter 5

Amanecer-2-X

SEGUNDA CARTA A LOS TESALONICENSES

2 Thessalonians – IntroductionChapter 1Chapter 2Chapter 3

Amanecer-2-X

PRIMERA CARTA A TIMOTEO 

1 Timothy

1 Timothy

1. 2. 3. 4. 5. 6.

Amanecer-2-X

SEGUNDA CARTA A TIMOTEO

2 Timothy

2 Timothy

1. 2. 3. 4.

Amanecer-2-X

CARTA A TITO

Titus

Titus

Titus – Introduction – Chapter 1Chapter 2Chapter 3

Amanecer-2-X

CARTA A FILEMON 
Philemon

Amanecer-2-X

CARTA A LOS HEBREOS  

Hebrews

Hebrews

1. 2. 3. 4. 5. 6. 7.
 8. 9. 10. 11. 12. 13.

Amanecer-2-X

The Catholic Letters

Amanecer-2-X

CARTA DE SANTIAGO

st-james-the-apostle

James – Introduction – Chapter 1 – Chapter 2 – Chapter 3 
 Chapter 4Chapter 5
Amanecer-2-X
PRIMERA CARTA DE SAN PEDRO

1 Peter

St.-Peter

 1. 2. 3. 4. 5.

Introduction – Chapter 1Chapter 2Chapter 3Chapter 4Chapter 5

Amanecer-2-X

 SEGUNDA CARTA DE SAN PEDRO

2 Peter

IntroductionChapter 1Chapter 2Chapter 3

Amanecer-2-X

 PRIMERA CARTA DE SAN JUAN

1 John

St.-John1

Introduction – Chapter 1Chapter 2Chapter 3Chapter 4Chapter 5

Amanecer-2-X

SEGUNDA CARTA DE SAN JUAN

2 John

St.-John2

Amanecer-2-X

 TERCERA CARTA DE SAN JUAN

3 John

St.-John3

Amanecer-2-X

CARTA DE SAN JUDAS

Jude

St.-Jude

Amanecer-2-X

APOCALIPSIS – REVELATION

Revelation

Revelation

 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9.

10. 11. 12. 13. 14. 15.

16. 17. 18. 19. 20. 21. 22.

Revelation – IntroductionCapítulo 1Chapter 1  Chapter 2Chapter 3Chapter 4Capítulo 5Chapter 5 Chapter 6Capítulo 7Chapter 7Chapter 8Chapter 9Chapter 10Capítulo 11Chapter 11Chapter 12Chapter 13Chapter 14Chapter 15Chapter 16Chapter 17Chapter 18Chapter 19Chapter 20 – Capítulo 21Chapter 21Chapter 22

Amanecer-2-X

Amanecer-2-X

BIBLIA UNIVERSAL – ÍNDICES 

Amanecer-2-X

PALABRA MUNDIAL DEL DÍA

ADVIENTO, NAVIDAD 2023, AÑO NUEVO Y REYES

SEMANA SANTA 2023  

BIBLIA – PALABRA MUNDIAL DEL DÍA – DOMINGOS

FIESTAS RELIGIOSAS

LITURGICAL FESTIVITIES

Amanecer-2-X

MÚSICA SACRA – CANTOS LITÚRGICOS

Amanecer-2-X

CATEQUESIS  – VIDEOS

INGLÉSESPAÑOLPORTUGUÉSITALIANO
Amanecer-2-X

FIESTAS Y ADVOCACIONES DE SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS Y MADRE NUESTRA

Amanecer-2-X

VIDAS DE SANTOS

Amanecer-2-X

PATRONOS DE DISTINTOS LUGARES DEL MUNDO

Amanecer-2-X
Amanecer-2-X

BIBLIA UNIVERSAL – ÍNDICES

Amanecer-2-X
.
.

ANTIGUO TESTAMENTO

.

.

NUEVO TESTAMENTO

THE BOOK OF WISDOM

Apocalipsis – Capítulo 1

 APOCALIPSIS Capítulo 1 1 Revelación de Jesucristo, que le fue confiada por Dios para enseñar a sus servidores lo que tiene que suceder pronto. El envió a su Angel para transmitírsela a su servidor Juan. 2 Este atestigua que todo lo que vio es Palabra de Dios y testimonio de Jesucristo. 3 Feliz el que… Seguir leyendo Apocalipsis – Capítulo 1

Evangelio según San Lucas

Capítulo 2

1 En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto, ordenando que se realizara un censo en todo el mundo.

2 Este primer censo tuvo lugar cuando Quirino gobernaba la Siria.

3 Y cada uno iba a inscribirse a su ciudad de origen.

4 José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David,

5 para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada.

6 Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre;

7 y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue.

8 En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche.

9 De pronto, se les apareció el Angel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Ellos sintieron un gran temor,

10 pero el Angel les dijo: «No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo:

11 Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor.

12 Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre».

13 Y junto con el Angel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:

14 ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él».

15 Después que los ángeles volvieron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vayamos a Belén, y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha anunciado».

16 Fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre.

17 Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño,

18 y todos los que los escuchaban quedaron admirados de que decían los pastores.

19 Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón.

20 Y los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, conforme al anuncio que habían recibido.

21 Ocho días después, llegó el tiempo de circuncidar al niño y se el puso el nombre de Jesús, nombre que le había sido dado por el Angel antes de su concepción.

22 Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor,

23 como está escrito en la Ley: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor».

24 También debían ofrecer un sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor.

25 Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él

26 y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor.

27 Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley,

28 Angel lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo:

29 «Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido,

30 porque mis ojos han visto la salvación

31 que preparaste delante de todos los pueblos:

32 luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel».

33 Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él.

34 Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción,

35 y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos».

36 Había también allí una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en años, que, casa en su juventud, había vivido siete años con su marido.

37 Desde entonces había permanecido viuda, y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones.

38 Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios. Y hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.

39 Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea.

40 El niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con él.

41 Sus padres iban todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua.

42 Cuando el niño cumplió doce años, subieron como de costumbre,

43 y acababa la fiesta, María y José regresaron, pero Jesús permaneció en Jerusalén sin que ellos se dieran cuenta.

44 Creyendo que estaba en la caravana, caminaron todo un día y después comenzaron a buscarlo entre los parientes y conocidos.

45 Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén en busca de él.

46 Al tercer día, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas.

47 Y todos los que los oían estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas.

48 Al ver, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: «Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos angustiados».

49 Jesús les respondió: «¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?».

50 Ellos no entendieron lo que les decía.

51 El regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazón.

52 Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia, delante de Dios y de los hombres.

EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN

Capítulo 21

1 Después de esto, Jesús se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Sucedió así:
2 estaban junto Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos.
3 Simón Pedro les dijo: «Voy a pescar». Ellos le respondieron: «Vamos también nosotros». Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada.
4 Al amanecer, Jesús estaba en la orilla, aunque los discípulos no sabían que era él.
5 Jesús les dijo: «Muchachos, ¿tienen algo para comer?». Ellos respondieron: «No».
6 el les dijo: «Tiren la red a la derecha de la barca y encontrarán». Ellos la tiraron y se llenó tanto de peces que no podían arrastrarla.
7 El discípulo al que Jesús amaba dio a Pedro: «¡Es el Señor!». Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua.
8 Los otros discípulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban sólo a unos cien metros de la orilla.
9 Al bajar a tierra vieron que había fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan.
10 Jesús les dijo: «Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar».11 Simón Pedro subió a al barca y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió.
12 Jesús les dijo: «Vengan a comer». Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: «¿Quién eres», porque sabían que era el Señor.
13 Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado.
14 Esta fue la tercera vez que Jesús resucitado se apareció a sus discípulos.
15 Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?». El le respondió: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis corderos».
16 Le volvió a decir por segunda vez: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». El le respondió: «Sí, Señor, saber que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas».
17 Le preguntó por tercera vez: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?». Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas.
18 Te aseguro que cuando eras joven tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras».
19 De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: «Sígueme».
20 Pedro, volviéndose, vio que lo seguía el discípulo al que Jesús amaba, el mismo que durante la Cena se había reclinado sobre Jesús y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?».
21 Cuando Pedro lo vio, preguntó a Jesús: «Señor, ¿y qué será de este?».
22 Jesús le respondió: «Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué importa? Tú sígueme».
23 Entonces se divulgó entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no moriría, pero Jesús no había dicho a Pedro: «El no morirá», sino: «Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa?».
24 Este mismo discípulo es el que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito, y sabemos que su testimonio es verdadero.
25 Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relata detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían.

EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN

Hechos de los apóstoles

Capítulo 1

1 En mi primer Libro, querido Teófilo, me referí a todo lo que hizo y enseñó Jesús, desde el comienzo,

2 hasta el día en que subió al cielo, después de haber dado, por medio del Espíritu Santo, sus últimas instrucciones a los Apóstoles que había elegido.

3 Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se le apareció y les habló del Reino de Dios.

4 En una ocasión, mientras estaba comiendo con ellos, les recomendó que no se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: «La promesa, les dijo, que yo les he anunciado.

5 Porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo, dentro de pocos días».

6 Los que estaban reunidos le preguntaron: «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?».

7 El les respondió: «No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad.

8 Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra».

9 Dicho esto, los Apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista de ellos.

10 Como permanecían con la mirada puesta en el cielo mientras Jesús subía, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco,

11 que les dijeron: «Hombres de Galilea, ¿por qué siguen mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado y fue elevado al cielo, vendrá de la misma manera que lo han visto partir».

12 Los Apóstoles regresaron entonces del monte de los Olivos a Jerusalén: la distancia entre ambos sitios es la que está permitida recorrer en día sábado.

13 Cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala donde solían reunirse. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago.

14 Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.

15 Uno de esos días, Pedro se puso de pie en medio de los hermanos –los que estaban reunidos eran alrededor de ciento veinte personas– y dijo:

16 «Hermanos, era necesario que se cumpliera la Escritura en la que el Espíritu Santo, por boca de David, habla de Judas, que fue el jefe de los que apresaron a Jesús.

17 El era uno de los nuestros y había recibido su parte en nuestro ministerio.

18 Pero después de haber comprado un campo con el precio de su crimen, cayó de cabeza, y su cuerpo se abrió, dispersándose sus entrañas.

19 El hecho fue tan conocido por todos los habitantes de Jerusalén, que ese campo fue llamado en su idioma Hacéldama, que quiere decir: «Campo de sangre».

20 En el libro de los Salmos está escrito: Que su casa quede desierta y nadie la habite. Y más adelante: Que otro ocupe su cargo.

21 Es necesario que uno de los que han estado en nuestra compañía durante todo el tiempo que el Señor Jesús permaneció con nosotros,

22 desde el bautismo de Juan hasta el día de la ascensión, sea constituido junto con nosotros testigo de su resurrección».

23 Se propusieron dos: José, llamado Barsabás, de sobrenombre el Justo, y Matías.

24 Y oraron así: «Señor, tú que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de los dos elegiste

25 para desempeñar el ministerio del apostolado, dejado por Judas al irse al lugar que le correspondía».

26 Echaron suertes, y la elección cayó sobre Matías, que fue agregado a los once Apóstoles.

 HECHOS DE LOS APÓSTOLES  

EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN – Capítulo 16

EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN Capítulo 16 1 «Les he dicho esto para que no se escandalicen. 2 Serán echados de las sinagogas, más aún, llegará la hora en que los mismos que les den muerte pensarán que tributan culto a Dios. 3 Y los tratarán así porque no han conocido ni al Padre ni a… Seguir leyendo EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN – Capítulo 16

EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN – Capítulo 20

EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN Capítulo 20 1 El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. 2 Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro… Seguir leyendo EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN – Capítulo 20

Apocalipsis – Capítulo 7

 APOCALIPSIS Capítulo 7 1 Después de esto, vi a cuatro Angeles que estaban de pie en los cuatro puntos cardinales y sujetaban a los cuatro vientos para que no soplaran sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre los árboles. 2 Luego vi a otro Angel que subía del Oriente, llevando el sello del… Seguir leyendo Apocalipsis – Capítulo 7